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Historia de la Casa de
Osambela-Oquendo (Sede de la OEI)
La
Casa de Osambela-Oquendo, donde tiene su sede la Oficina Regional
en el Perú de la Organización de Estados Iberoamericanos
para la Educación, la Ciencia y la Cultura, posee una rica
historia y es una de las más tradicionales construcciones
coloniales, que integran el patrimonio cultural e histórico
de Lima.
Casa de Osambela
Su otra peculiaridad radica en sus cuatro niveles de elevación,
rematados por el mirador, desde donde Don Martin de Osambela miraba
los barcos que llegaban al puerto del Callao, lo que estaba prohibido
al momento de su construcción, por precaución antisísmica.
Construida entre fines del siglo XVIII y principios del XIX, la
Casa de Osambela-Oquendo recibe su nombre de las familias que la
habitaron desde su construcción hasta 1941. Su edificador
y primer ocupante fue Don Martín de Osambela, comerciante,
banquero y naviero, nacido en 1754, en Navarra, España, que
arribara a Lima en 1774.
De
estilo neoclásico, con reminiscencias del rococó,
la Casa de Osambela-Oquendo, está ubicada en el jirón
Conde de Superunda, muy cerca de la Plaza Mayor, el Palacio de Gobierno
y la Catedral; y llama la atención de los estudiosos por
dos particularidades que la destacan del resto de las construcciones
limeñas de la época.
En primer lugar, la distribución de sus ambientes en forma
paralela a la calle, lo mismo que sus patios, al revés que
el resto de las construcciones de la época virreinal, que
ordenaban sus instalaciones distribuidas "en profundidad"
y no en el sentido de la fachada.
Si bien el nombre de Don Martín de Osambela no figura entre
los firmantes de las Actas de la Independencia del Perú,
su amistad con el General San Martín hizo que éste
se alojara en la casa durante su estadía en Lima, y que allí
se realizaran los festejos por la firma de dicha Acta. Sin embargo,
esta amistad entre Don Martín de Osambela y el Libertador,
no impidió que el propietario fuera perseguido por el Ministro
Monteagudo, teniendo que refugiarse en el Castillo del Callao, hasta
su muerte en 1825.
A partir de allí, la familia Osambela se vio obligada a
rentar las distintas instalaciones como locales comerciales y viviendas
de alquiler, de lo que vivieron la viuda y los hijos; hasta que
en 1850, a raíz de un fallo desfavorable en un juicio, la
pierden definitivamente.
Casa de Oquendo
En 1854, la casa es adquirida por el abogado limeño José
de Oquendo, quien la habitó hasta su muerte en 1892, legando
la propiedad a sus dos hijas, María Rebeca y María
Sara.
Ambas vivieron en París, donde la menor, María Sara,
fue una notable escritora laureada en los círculos intelectuales
y colaboradora de las más importantes revistas literarias
de su tiempo; y donde contrajo matrimonio con el Conde de Lignereux
para no regresar nunca a Perú.
En cambio, María Rebeca fue una excelente pintora, galardonada
con la Medalla de Plata en la exhibición de la Exposición
Universal de París y se casó con el diplomático
chileno Joaquín Subercasseaux, con quien tuvo a su hijo Emmanuel.
Sin embargo, el matrimonio no duró mucho tiempo, por lo cual
se separaron y Rebeca regresó a Lima. A partir de entonces,
el inmueble pasó a llamarse "Casa de Oquendo" y
se le realizaron algunas reformas a su fachada.
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